El Ministerio de Agricultura, Pesca y Alimentación ha solicitado una Indicación Geográfica Protegida (IGP) en referencia al “Jamón Serrano” ante la Comisión Europea en Bruselas. Se oponen a ello: Granada, Almería y Portugal.

Según el Pliego de Condiciones, la IGP abarcaría únicamente el territorio español y, en concreto, la península ibérica y las Comunidades Autónomas de Canarias e Islas Baleares.

Es el argumento base de su pretendida legitimación, el reconocimiento reputacional del producto vinculado a España a nivel internacional, como un producto característico y representativo de la gastronomía española y al que se le atribuiría, por tanto, origen, tradición y reconocimiento.

¿Qué implica la IGP?

La IGP, que puede ser de productos agrícolas, alimenticios y vinos, según indica la Unión Europea, protege a un producto que tiene un origen geográfico específico y reputación ante toda usurpación o imitación, garantizando el verdadero origen del producto para sus consumidores.

Así pues, de obtener el Jamón Serrano una IGP, sólo podría producirse en España y sería, por ende, puramente español.

¿Qué tiene España que no tengan otros países para elaborar el Jamón?  

El pliego indica que el Jamón Serrano requiere de “una combinación singular y exclusiva de un conjunto de factores, desde su base anatómica, su proceso de curación, la climatología…” que son exclusivos de España y que dan como resultado un producto de calidad con características propias que le aportan dicha reputación.

¿Qué dice Granada, Almería y Portugal?

La Diputación de Granada se opone porque considera que el Jamón Serrano “no identifica a un producto como originario de un lugar determinado, sino a un método de producción tradicional” en contraposición con lo que, si ocurre, por ejemplo, con la IGP del “Jamón de Trevélez” que, según la Diputación, es identificado por los consumidores como un producto producido en la Sierra de la Alpujarra y que debe su especificidad a factores naturales y humanos presentes en la zona.

En la misma medida se opone Almería que defiende a su vez la IGP del “Jamón de Serón”. De esta forma, Granada y Almería aluden a la idea de que el Jamón Serrano es lo que ya es, una Especialidad Tradicional Garantizada (ETG) y no una IGP.

Portugal, por su parte, que también produce Jamón Serrano, está dispuesto a iniciar una batalla legal, según informan varios diarios, con la finalidad de evitar su apropiación por parte de España.

 

Juliana Suárez

Abogada especializada en Derecho Tecnológico y Propiedad Intelectual