Internet afecta la manera en que consumidores y usuarios se conectan a las empresas, como comenté hace unos días. Los negocios actuales tienen una web interactiva: permite a sus clientes hacer operaciones “on-line”.

Conviene que las empresas, incluso las PYMES, tengan una política de protección de sus webs, para mitigar su riesgo. Estas son otras áreas, donde hemos visto que las PYMES pueden estar desprotegidas.

 

DERECHOS DE LOS USUARIOS DE LA WEB Y DE TERCEROS

Privacidad / Derecho a la Intimidad y Protección de Datos

Las páginas web acumulan numerosos datos de sus clientes, usuarios, o visitantes. Estos datos están amparados por el Derecho a la Intimidad y por la normativa sobre Protección de Datos personales.

La página web debería contener información sobre cómo se recoge la información y los datos de los usuarios; y el uso que se dará de ella.

Se debe informar de la Política de Privacidad; de cómo se recogen los datos de los usuarios y cómo se almacenan y usarán.

Propiedad Intelectual de los usuarios

Muchas webs permiten que los usuarios interactúen, incluso que “cuelguen” sus opiniones y textos.

Conviene informar al usuario que sólo puede “colgar” información o textos que sean creación propia.

Si el usuario “cuelga” textos e imágenes que no son suyos, el titular de la web podría ser acusado de inflación de Propiedad Intelectual. Lo mismo pasa si el usuario utiliza imágenes, marcas, diseños de terceros.

Algunas webs informan a los usuarios de que los textos que cuelguen pasan a ser Propiedad Intelectual del dueño de la web. Esta práctica es dudosa en España.

 

Derechos de Imagen

Las webs también están obligadas a respetar el derecho de terceros a su propia imagen.

Conviene dejar claro en la web, que cualquier usuario debe respetar esos derechos. Por ejemplo, no puede “colgar” imágenes de terceros, sin su autorización. Caso contrario, el titular de la web podría ser considerado responsable.

Veracidad de la Información

La Ley General de Consumidores y Usuarios y la Ley de Competencia Desleal y la Ley General de Publicidad españolas establecen la obligación de respetar la verdad. Prohíben los actos de engaño, confusión y denigración.

Esta obligación debe respetarse también en la publicidad hecha por Internet en las webs de las empresas.

Caso contrario, el propietario de la web podría ser demandado por consumidores o competidores.

 

WEBS INTERACTIVAS

Las webs están pensadas, hoy en día, para la interacción por los usuarios éstos pueden, normalmente colgar comentarios e informaciones.

Conviene informar a los usuarios de que lo que cuelguen no puede ser contrario al honor de terceros, ni infringir los derechos de marca y de Propiedad Intelectual.

Caso contrario, la web podría acabar siendo considerado responsable de lo que los usuarios hubieran colgado.

Santiago Nadal